Reglas para un desayuno saludable

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La frase “desayuna como un Rey” tiene mucho sentido. El desayuno es parte esencial de nuestra alimentación. ¿Cómo llevarlo a cabo?

Después de varias horas en ayuno, el respeto por la primer comida del día puede condicionar positivamente en el posterior rendimiento cotidiano. Te dará el suficiente aporte energético para comenzar la jornada y así cumplir con todas las actividades planeadas.

Ahora bien, para iniciar el día con energía es preciso que los alimentos elegidos tengan un gran valor nutritivo. Porque no es cuestión de cantidad sino de calidad nutricional lo que comamos.

Te contamos las claves para empezar con energía:

Armá un plan

Ponete como prioridad y meta personal el desayunar cada día, cómo eso que jamás deberías olvidarte. Diagrama con antelación los posibles desayunos para todas las mañanas de tu semana.

Elegí alimentos nutritivos

Un desayuno ideal debe contener los nutrientes esenciales para que nuestro organismo funcione adecuadamente durante el día. Los alimentos deben ser ricos en fibra, carbohidratos de lenta absorción, lácteos descremados o deslactosados, y grasas saludables.

Armá tu desayuno en base a pan, tostadas y cereales integrales, galletas de arroz, semillas, avena, frutos secos y fruta entera. También lácteos descremados (leche, queso o yogur descremados), batidos, licuados y jugos saludables.

Establece una rutina

A todos nos gusta dormir más pero si eso implica olvidarse del desayuno, eso nunca va a ser una buena opción. Por eso, levantate 20 minutos antes para prepararlo y degustarlo con tiempo.